Amanecimos celebrando el fin de año en algunos mundos. “¡Felicidades a todos los planetas que completaron órbitas durante esta última noche!" ¡Resulta que han pasado dos años terrestres desde que estamos aquí!
De pronto, Áxel aparece y parece enfadado. Tiene un mensaje de Natyra en el que nos informa de que el emperador Mélek, aún hoy, no ha hecho nada. Nos parece fatal, pero Áxel nos dice que nos relajemos. Que el Dios del que le hablamos ayer hará justicia. "Y algo me dice que será muy pronto".
Nos va a llevar a dar un paseo intergaláctico hasta las playas del planeta Varyn. Recogemos el campamento con calma, preparando las mochilas.
Áxel inicia el camino con nosotros, pero por el camino, desaparece. No le damos mucha importancia, cegados por la emoción de nuestra maravillosa playa.
Después de comer, un mensajero nos pone en contacto con la Capital, y recibimos un aviso: Adrion está muerto. Oficialmente, su nave fue atacada por piratas en una región alejada de la galaxia, durante un viaje diplomático… pero Mélek sospecha otra cosa. "¡Venid aquí inmediatamente, y traed a Áxel!"
Ya de vuelta en la capital, nos reunimos con Mélek.
— ¿Dónde está Áxel?
— No lo sabemos.
— ¡La última vez que lo vieron, iba con vosotros! Y estoy seguro de que él tuvo algo que ver con la muerte de Adrion. ¡Mi propio hijo! ¡Debe responder ante la justicia!
Empezamos a desconfiar de Áxel. Nos acordamos del dolor en su mirada… y de que nosotros mismos le dijimos que había que hacer algo. Pero también nos dijo que confiáramos en Dios. ¡Vaya lío! Por un lado, nos alivia pensar que alguien hizo algo. Queremos pensar que, si Áxel tuvo algo que ver, fue porque nadie más estaba haciendo justicia. Y en el fondo, muchos en la Confederación —incluso algunos de nosotros— sienten que, de alguna manera, se ha restablecido el honor de Natyra. Ahora, podrá salir a la calle tranquila.
Al mismo tiempo, nos ofendemos por la contradicción de Mélek. ¿Por qué pide justicia con tanta fuerza para Adrion, cuando no le importó pasar por alto la injusticia hacia Natyra?
Un mensajero de Áxel nos informa de que está refugiado en Kaleth, un planeta de refugiados y desertores. El mensajero nos habla de lo que dice la Biblia sobre defender a los vulnerables y necesitados. "Eso es lo que ha hecho Áxel". Empezamos a ver a Áxel como alguien dispuesto a hacer lo que los demás no se atreven.... pero al mismo tiempo... ¿está bien tomarnos la justicia por nuestra mano... incluso matando? Dámaris nos hace reflexionar sobre la diferencia entre la justicia y la venganza.
Levítico 19:18 ”No te vengarás, ni guardarás rencor... sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Deuteronomio 32:35 "Mía es la venganza. Yo daré el pago".
Decidimos transmitir este mensaje a la Fuente de Memoria Compartida para que sirva como enseñanza a toda la Confederación.
Después, organizamos una búsqueda para infiltrarnos a Kaleth y contactar con Áxel. Le pedimos que vuelva, pero nos dice que no puede.
—¡Seguro que mi padre querrá matarme, nunca me perdonará! Pero sé que hice lo que tenía que hacer.
—¡Nosotros te ayudaremos! ¡Seguro que podrá perdonarte!
No sabemos si ha matado a Adrion, pero parece que sí... y con un lío en la cabeza, sintiéndonos cómplices pero queriendo buscar la justicia del mejor modo posible... nos vamos a la cama.
¡¡Pis-di-ca!!
Mañana más y mucho mejor











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