jueves, 31 de julio de 2025

DÍA 9: EL ÚLTIMO INTENTO DE PAZ

Nos despertamos felices pensando en el avance de la Paz.


"¿Qué significa para ti un mundo en paz?" Con Mélek de vuelta, podíamos volver a preguntárnoslo.


La calma se rompió con el informe de un espía:
—¡Áxel está reuniendo a sus tropas por toda la Confederación! ¡En unas horas estará aquí!
—¿Qué hacemos?
—¿Vamos a por él?


Mélek respondió con firmeza:
—No. Paz, perdón y reconciliación es la única reacción digna de la Confederación. Dejad que os cuente una historia...

Juntos reflexionamos sobre cómo perdonar a los demás es la respuesta lógica al perdón que Dios nos ha dado a nosotros.
 

La amenaza avanza, pero nosotros, dispuestos a responder a la violencia con la paz, disfrutamos de un maravilloso tiempo de playa.


De vuelta en la capital, nuestro informante avisa:
—¡Áxel está llegando! ¡El ataque es inminente!

Mélek nos organiza en grupos para cubrir todo el territorio a la espera de Áxel. Pero en lugar de armas, nos da símbolos de hermandad de los que el propio Áxel había repartido. 


—¡Recordad, la Paz es más fuerte que la guerra! "¡No con espadas ni con opresión sino con la paz buscaremos honor!" Quien se encuentre primero con mi hijo, que hable con él. Intendar hacerle entrar en razón y decidle que le quiero y le espero con los brazos abiertos. ¡No recurriremos a la violencia!
—¡Sí, señor!



La verdad... no sabemos bien qué pasó entonces. Quizás en los ejércitos de Áxel hubo deserciones masivas, quizás muchos cuestionaron sus órdenes de asaltar la capital y él decidió dar el primer paso solo...
 

Puede que en medio de una maniobra su nave se enganchase en un árbol del bosque, y allí se encontrase con nuestros compañeros...
El caso es que, en las afueras, nos encontramos con Garfield y Andrew, miembros de nuestro grupo... y llevaban una capa real en las manos.


—¿De dónde venís? ¿Esa no es la capa de Áxel?
—Áxel no volverá a ser un problema. La rebelión ha terminado.
Cuando nos adentramos en el bosque, descubrimos lo peor. Ahí, tendido en el suelo, estaba Áxel. Lo habían ejecutado allí mismo.


Reunimos a los grupos. ¿Qué íbamos a decirle a Mélek?
Optamos por contar la verdad.
—Mélek, ha pasado algo malo.
—¿Qué ha pasado?
—Hemos encontrado a Áxel. Pero... pero...
—¿Pero qué? ¿Qué pasa?
Garfield dio un paso al frente:
—Majestad, asumo toda la responsabilidad. Hice lo que consideré necesario.
 

Cuando Mélek supo que su hijo había muerto, rompió a llorar.
—¿Pero qué habéis hecho? ¡Mi hijo! ¡No! ¡Ojalá me hubieras matado a mí! ¡Tenía que haber muerto yo, no él!
Se fue sin decir nada más. También nosotros nos quedamos en silencio. ¿Cómo entender por lo que podía estar pasando? ¿Cómo asimilar que Áxel, nuestro antiguo líder, herido y confundido, que perdió el rumbo en su búsqueda de justicia... estaba muerto ahora?
 

Desanimados, simplemente nos fuimos a cenar, y después, los monitores no tenían el cuerpo para organizar una velada... así que dos campamentistas organizaron un Among Us en vivo para despejar algo la mente antes de irnos a dormir.


Mañana será otro día.


miércoles, 30 de julio de 2025

DÍA 8: LA CONTRAOFENSIVA IRENAICA DE MÉLEK

Al amanecer, Áxel reúne a sus tropas (nosotros).


—¡Hemos descubierto dónde está Mélek! Pronto tendré mi victoria.

¡Oh, no! Avisamos a Mélek. Él nos dice que disimulemos, confía en nosotros.

—He contratado mercenarios del planeta Klingon para prepararnos para la batalla.


Desde el norte de Klingon, Jairo, Juan e José, especialistas en el noble arte del boxeo estelar, nos preparan para la lucha cuerpo a cuerpo.


Desde el sur, Esteban, Saúl y Sergio, nos enseñan Jiu Jitsu con gravedad para luchar en el suelo.
 

Entrenamos duro con los puños...


...y también en el suelo.


Después, reflexionamos juntos sobre lo que caracteriza a un buen gobernante.
 

En Isaías vimos el mejor que conocemos: Jesús, el Rey que también es un Siervo; el verdadero “Príncipe de paz”. Viendo su ejemplo, decidimos que no vamos a luchar.

Si hemos de rebelarnos, nuestra rebeldía contra Áxel será pacífica.

En eso estábamos, cuando apareció Áxel.


— ¡Mélek está llegando con sus tropas! ¡Tomad vuestras armas!

Nos armamos, aunque sabiendo que no habrá guerra por nuestra parte.


Pero Áxel y sus secuaces, siguen en las mismas...


¡y Mélek aparece desarmado!, con Natira y otra compañera.


—¡Jajaja! ¿Ese es tu ejército? ¡Os vamos a machacar!
—Áxel, hijo mío, para esta locura. ¡Esto no representa los valores de la Confederación Irenaica!


—¡Cállate! ¡Y tú! —dijo, seleccionando a uno de nosotros— ¡Ataca!
 

Los guardias amenazaron a nuestro amigo mientras este se acercaba a Mélek con su espada, y cuando pensamos que iba a atacar...
 

...tiró su espada a los pies de Mélek, y se arrodilló. Todos hicimos lo mismo, mientras citábamos nuestro himno.


—¡Ni con espadas, ni con opresión, sino con la paz buscaremos honor!
—Pero ¿qué hacéis? ¡Al ataque, ahora mismo!
Incluso sus aliados tiraron sus armas.


—¡Ni con espadas, ni con opresión, sino con la paz buscaremos honor!
—Nadie aquí quiere la guerra, Áxel. Deja de luchar, y serás bien recibido.
—¡Malditos seáis todos! ¡Tendría éxito si no fuera por estos malditos niños entrometidos y su perro!


Esto no había acabado, pero la capital Irenaica volvía a tener a Mélek al mando.


Informamos a la FCC de lo que habíamos aprendido sobre Jesús...

Liberamos un poco de tensión en el parque acuático de A Pradeira.


Y acabamos el día alabando a Dios antes de irnos a la cama.


Y si el dire dice pis todos decimos.... camaaaaa!!!

martes, 29 de julio de 2025

DÍA 7: LA CONSPIRACIÓN SECRETA CON MÉLEK

Las tropas de Áxel nos despertaron de muy malas maneras. 

Nos despertaron con la orden de hacer una gran estatua para el emperador. 

Con los materiales que nos dieron, era imposible. ¡Y a Rubén le tiraron el café al suelo! No nos dejaban en paz.

—Esto con Mélek no pasaba…
—¿Has dicho Mélek? ¿Queréis buscar a Mélek?
Resulta que entre nosotros había una infiltrada que seguía en contacto con Mélek, y podía ayudarnos a llegar hasta él.


—¡Rápido! Escapad antes de que vuelvan los guardias. Caminad 3000 pasos al oeste, hasta llegar al aeródromo, y entonces, tocad el himno de la Confederación con esta campana.
 

Desayunamos por el camino y, cuando llegó el momento, tocamos la campana. Apareció una nave con un hombre que nos preguntó:
—¿Queréis llegar a Mélek? ¡Subid!

Nos llevó a un puerto donde tocamos la campana, y apareció otra aliada:

—¿Queréis llegar a Mélek? ¡Tomad estas entradas, y subid a esta otra nave! Cuando lleguéis, os dirán qué hacer. 


La nave nos llevó al planeta Eleven, donde nos encontramos… ¡con la Fuente del conocimiento compartido!
—Cuando Áxel nos expulsó de la Confederación, nos dijeron que este era un planeta seguro para refugiados. ¡Aquí es donde está Mélek! Dentro de un rato, vendrán buscarnos para ir con él.


Mientras esperábamos… ¡playa!
 

Por la tarde, llegó a buscarnos alguien muy especial.
—¡¡¡Natyra!!! ¿Qué haces aquí?
—Mélek me envió aquí para poder estar segura. ¿Queréis ir hasta él? ¡Seguidme!


Iniciamos una gran ruta para encontrar a Mélek.


Llegamos al refugio de Mélek, y ahí, hablamos con él.
—¡Lo sentimos mucho, Mélek!

Le contamos todo lo que había pasado. Él dijo que todo estaba perdonado, y que no olvidásemos todo lo que habíamos aprendido estos días. No tenía pensado luchar, por lo que pensamos un plan para enfrentarnos a Áxel sin recurrir a las armas. 

—Volved con Áxel y seguidle la corriente. Si en algún momento veis que estaría abierto a hablar conmigo, o que va a hacer algo terrible que requiera intervención, avisadme.

Ahora éramos espías de Mélek. Volvimos a la Capital e intentamos acabar el día con normalidad y disimulo.


¡Pis-Cama!